
Las arañas(orden Araneae) son el el orden más numeroso de la clase Arácnida, diversamente emparentadas con otros grupos de Artrópodos, como los insectos, con los que no deben confundirse. El grupo está abundantemente representado en todos los continentes, excepto en la Antártida. Todas son depredadoras de pequeños animales, generalmente solitarias. Producen seda llamada tela de araña o telaraña, que usan para tejer redes de caza, tapizar refugios e incluso hacerse llevar por el viento. Hasta la fecha se han descrito más de 38.000 especies, de las que sólo una docena son realmente peligrosas para los seres humanos. La especialidad que se ocupa de las arañas y el resto de los arácnidos se llama Aracnología. Hay personas que sufren de aracnofobia, miedo a las arañas.
No crean que estos inofensivos animales sea el mal agüero y le estemos echando la escoba encima o con un veneno que las mata tales como en la figura lo muestra, no al contrario son animales tales como un perro o un gato no son de la misma clase pero son animales ya que vivimos en un mundo el cual la mano del hombre esta destruyendo la naturaleza que nos rodea ya es tiempo que nosotros recapacitemos sobre esto y empecemos a cambiar este mundo por un mundo mejor.
Nuestro proyecto consiste en hacer un estudio de las arañas observando cual de las propuestas por el grupo son la mas efectiva.Este proyecto se realizo con el fin de disminuir la cantidad de enfermedades que hay a nivel mundial,tales como el dengue, la malaria, la influenza entre otros.
Darío Gutiérrez (Licenciado en Ciencias Biológicas de la Universidad Pedagógica.)
La proliferación de conceptos equivocados en nuestra sociedad, respecto a las arañas, llevó al profesor Darío Gutiérrez al estudio de las arañas, con el fin de preservarlas y e inculcar el respeto por las arañas. De las 45 mil especies de arañas conocidas mundialmente solamente 11 son peligrosas para el ser humano, y de estas solamente 3 habitan en Colombia. El “profesor araña” a través del museo viviente de arañas en Madrid, Cundinamarca, busca inculcar a los visitantes que las arañas no atacan al hombre sino que se defienden de él cuando se sienten agredidas.
Pequeños depredadores de finas patas y mirada fija acechan a los insectos al caer el sol. El sonido de las luciérnagas Lampyridae y el canto de las ranas avisan cuando salen de su escondite. Se trata de los arácnidos, que habitan debajo de los troncos, las piedras o entre la hojarasca y el pasto. Están divididos en cinco grupos: ácaros (arácnidos miniatura de cuerpo oval), arañas, escorpiones, opiliones (de patas largas) y seudoescorpiones. Los ácaros se alimentan de insectos, hongos, raíces, materia orgánica y cadáveres, un representante de ellos es la arañita roja, que consume hojas de diversos cultivos cítricos y ornamentales. Los demás son exclusivamente depredadores. La araña de los pastos, que contribuye a controlar muchas poblaciones de insectos como el chinche, y el escorpión Tityus colombianus, que fue descubierto hace 250 años y se caracteriza porque en sus poblaciones sólo nacen hembras, son algunos de los arácnidos típicos de la Sabana.
Al igual que los insectos, aún falta por describir muchos arácnidos, pero los estudios indican que en Colombia hay alrededor de mil especies, 30 de las cuales son mencionadas en la guía del profesor Eduardo Flórez. Adicionalmente, están los miriápodos como los milpiés (diplópodis), los ciempiés (quilópodos) y los sinfilados, que viven en el suelo y pueden ser considerados como plagas de cultivos de flores, pues se alimentan de raíces. A ellos se unen dos seres únicos en su género en la zona: los cangrejos de agua dulce y los marranitos del suelo, que conforman el capítulo de los crustáceos, a cargo de la zoóloga Martha Rocha.